Los especialistas en tartas de bodas han innovado sus fórmulas para crear una durabilidad máxima, así como todo lo que se ajusta al gusto y personalidad de la novia debido a una antigua creencia sobre la felicidad de la pareja. En esta superstición se cree que los novios, durante 30 días seguidos, deben comer su pastel de bodas.A parte de esta superstición, la tarta de bodas es una pieza fundamental en la cual estarán situadas todas las miradas y por ello es muy importante elegir el modelo de tarta para esta celebración.
En la mayoría de las bodas se suele utilizar el tipo clásico de las tartas sobrias y elegantes de cuatro o cinco pisos. La decoración va de acuerdo a la personalidad de la novia, el color del vestido, y al estilo de la recepción. Se suelen utilizar desde flores naturales o secas hasta cualquier tipo de decorado dependiendo de la temática de tu boda.
Los elementos que usualmente se utilizan para bañar la tarta son la masa elástica, el chocolate, y algunas veces el baño glasé. Los sabores de la misma pueden ser el clásico “cake” inglés relleno con pasas y frutas secas, las tartas rellenas de nata, y las rellenas de zanahoria, plátano y manzana.
La decisión sobre el modelo de tu tarta es muy importante y debe hacerse con sumo cuidado. Aquí te ofrecemos algunas referencias para la elección de la misma.
La tarta tradicional es usualmente forrada con masa elástica blanca y adornada con flores naturales, tiene 5 pisos o menos y cada piso tiene perlas o algunos delicados detalles de hojas. La tarta estilo campestre suele ser de dos pisos con flores de colores llamativos o flores hechas de maná o masa elástica pintada, debes colocarla en un lugar donde el viento no la pueda dañar.
Algunas novias quieren romper con lo tradicional y prefieren los pasteles bañados en chocolate con chispas y motivos matrimoniales, otras prefieren algo más “light” para evitar el consumo de muchas calorías. Así como estas, existen muchas más innovaciones que le puedes dar a tu tarta, dependiendo de tu personalidad y lo arriesgada que quieras ser.
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Blog El Desván de las Bodas